Cuestión de ideología

jueves, 21 de febrero de 2013
En la calle se dice que todos los partidos son iguales, mensaje propagado por quienes les conviene que se vea esto así por la ciudadanía, para usar impunemente sus armas ideológicas y que se reparta el descrédito entre todos los partidos.

Esa táctica la estamos viendo utilizada (por quien si no) por el Sr. Rajoy acusando a Rubalcaba de encarnar los males del Zapaterismo e incluso remontándose al Felipismo. Y porque no ha podido remontarse más (los 40 años anteriores gobernaron ellos).

La gente está harta de este juego, y eso lleva a la ciudadanía a pronunciar frases como "son todos iguales", o "hacen todos lo mismo" como si no existiera la ideología, y considero que esto conlleva mucho peligro para la democracia.

Creo que estamos en el momento donde más importante es la ideología en democracia desde la época de la República, porque al PP, a los grandes capitales, les interesa menos educación pública y así tener ciudadanos menos críticos y más manejables, y más educación privada, para ellos, claro, y menos oportunidades para la mal llamada clase media y para la clase trabajadora, en la que por primera vez en la historia nuestros hijos y nietos tendrán menos oportunidades de formarse que nosotros.

En este ambiente hostil se está desenvolviendo de una forma admirable, la Junta de Andalucía. Debe enfrentarse a la presión del gobierno central y sus ataques continuos contra la enseñanza pública y ahogo económico, ensañándose contra nuestra autonomía utilizando las instituciones a su antojo y castigando a los ciudadanos simplemente por el partido que los gobierna. La Junta debe enfrentarse al descontento social, de los profesionales sanitarios y del profesorado sobre estos recortes, que muchas veces no sabe discernir sobre quien es el responsable. Y encima, apostando por nuestros valores, manteniendo en lo posible la enseñanza pública y valores como el de igualdad y coeducación, con la valiente y elogiosa y necesaria medida de quitarle el concierto educativo a los centros que segregan por sexos.

La ideología es importante, y mucho, que se lo digan a los trabajadores de los hospitales de Madrid y a la Escuela Pública de esa comunidad, ya en minoría respecto a la privada. Tomen nota.

Nuestra opinión sobre asuntos públicos

sábado, 2 de febrero de 2013
Desde que empezó la crisis, ésta es uno de los asuntos habituales de las tertulias ciudadanas. Ahora que salta en el PP la mayor trama de corrupción en un partido político en la historia de España, no puede faltar este tema en ningún bar, ninguna comida familiar o de negocios o ninguna conversación privada.

Y todo esto es política. La RAE define política como "actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo", entre otras acepciones. Por lo tanto, en diferentes niveles, políticos somos todos, y política hacemos todos. 

Es falso, lógicamente, que toda la política esté corrupta y que todos los políticos sean iguales, porque políticos de una y otra forma somo todos. Por tanto, debemos hacer política y exigir que la corrupción desaparezca de la vida pública.

Los partidos como organizaciones dedicadas a la cosa pública tienen que ser los primeros en establecer mecanismos internos en pro de la democracia y la erraducación de las prácticas corruptas de forma tajante en cuanto se detecten. Sólo así se podrá dignificar la política y sólo así las personas que nos representan podrán ir con la cabeza alta sin que a nadie se le pueda presentar la más mínima duda sobre su integridad.

Ahora, la pelota (gigante), está en el tejado del PP, ¿lo hará?.