El campeonato

lunes, 23 de noviembre de 2009
Parece ser que Leire Pajín ha venido por ciertas tierras de Andalucía y entre las cosas que ha dejado al irse está el permiso para que en grandes ciudades (caso de Málaga) se adelante el calendario de elección de candidatos a las próximas municipales y dicha elección se realice antes del próximo verano.

Creo que esto será bueno para los socialistas. Bueno porque dejarán de pasearse los candidatos a candidatos por actos de partido a modo de presentación, campaña encubierta o falsas primarias (aunque dicho sea de paso, de forma cortés, y sin ataques a los demás), bueno porque dejarán los militantes de hacer quinielas o tomar partido por uno u otro, y bueno porque dejará la ciudadanía de preguntarse qué pasa en el PSOE y quién se enfrentará a De la Torre.

Como todo tiene su pero (sin dicho obstáculo, seguro que se hubiera anunciado ya). De la Torre, Bendodo y sus acólitos tendrán un objetivo contra el cual descargar toda su artillería. Sin embargo este problema es cada vez menor para los socialistas, puesto que está claro, que tantos años en la Alcaldía están pasando factora a Paco "De las Altas Torres" (como le dice algún malagueño chistoso relacionando su nombre y lo que destaca en su gestión).

La contienda pues, si el elegido da la talla, promete ser la más equilibrada de los últimos tiempos. Pero si el PSOE se equivoca en la elección, tal vez le den "chance" al viejo campeón del cuadrilátero, aunque antes del combate ya esté tocado.

El combate del siglo está cada vez más cerca. Se admiten apuestas de cuantos asaltos durará. Todo dependerá de la dureza del púgil aspirante, pues si aguanta bien los envites y llega al último asalto, el campeonato será suyo.

Reflexiones sobre la búsqueda del bien propio o del bien común en la acción política

martes, 10 de noviembre de 2009
Haciendo una reflexión sobre la actualidad política, llama la atención que las últimas encuestas sitúen al PP sólo tres puntos por encima del PSOE, a pesar de la crisis económica y del elevado paro que sufrimos. Esto pone de manifiesto que, si hay gente que se queja de la mala gestión del gobierno, no es menos mala (mucho peor a tenor de la evidencia) la oposición del PP. A las luchas internas por el control del partido, lo que refleja la tremenda debilidad de su líder, se suma la corrupción interna, sobre todo en sus dos principales feudos, Valencia y Madrid.
Su política de desgaste al gobierno pasa todos los límites democráticos tolerables, como su crítica continua en el caso del pesquero secuestrado Alakrana. Y es que en cualquier país democrático (y en España cuando el PSOE está en la oposición), estos temas de política exterior, al igual que el terrorismo, se dejan fuera de la crítica y debate político y se cierra filas con el gobierno. Entre otras cosas porque el gobierno no se puede defender (si airea las conversaciones con los secuestradores, la vida de los marineros puede peligrar), y le hace el juego a la parte adversaria, esto es, secuestradores, terroristas u otros países en el caso de conflictos internacionales.
La derecha cegada por su obsesión de la toma del poder, no repara ni en esto ni en nada. Es meridiano que al PP no le interesa el bien común, y que éste queda sustituido por "su bien".
España no se merece esta derecha. Los ciudadanos tenemos que ser críticos y exigir a los políticos que actúen como deben, por el bien común. Está claro que cada uno desde su ideología, pero jamás permitir que un partido intente pasar por encima de todos y tirar piedras contra nuestro tejado común sólo por buscar su propio interés.