No hace falta

miércoles, 31 de diciembre de 2014
Es época de balance de año. Y además dicha reflexión es archiconocida, pues nos la hemos hecho día a día todos los ciudadanos. No hace falta hablar de nuevo de la crisis y de sus causas. No hacen falta hablar de quien está pagando todo lo generado por la economía neoliberal tanto en Estados Unidos como en Europa. No hace falta hablar de la indignación ciudadana ante la falta de respuesta social de nuestros gobernantes. Ante esto se abre un 2015 lleno de ilusión para unos, incógnitas para otros y frustración para muchos. La gente busca esperanza, y desde la política hay que dársela pues es una de sus misiones más importantes. Tengamos ilusión y esperanza por un año mejor y seamos sensatos. Que estas tempestades no nublen nuestro juicio y menoscaben nuestro sentido común. No hace falta dejarnos arrastrar por la tempestad. Y hay muchas formas de hacerlo.